Greguerías extraídas de su Baúl de greguerías (publicado en 2006):
La piel de los viejos está cubierta por laberintos de los días perdidos.
En el lejano horizonte es donde el cielo y el mar juegan a la comba.
No consiguió hacerse joven hasta llegar a una edad muy avanzada.
La muerte es tan culpable por llevarse al joven con todo por hacer como por no llevarse al viejo con todo ya hecho.
El cerebro es como el chocolate: se vuelve espeso si le damos demasiadas vueltas.
El que confiesa una envidia sana quiere decir que la tiene fuerte y robusta.
Los pañuelos de papel le quitan categoría al llanto.
Era tan bruto y tosco que suspiraba en forma de eructos.
La jota es un baile que se baila a patadas.
El jorobado es una persona con propina.
De aquellos pies olían mal hasta las huellas dactilares.
Veterinario suicida: operaba de anginas a los cocodrilos.
El trueno es un aviso que llega siempre con retraso.
El consuelo que nos queda es pensar que el propio Joyce tuvo que pasar por el trance de leerse enterito el "Ulises".
Cuando el niño se despierta llorando es porque ha soñado que de mayor no llegará nunca a aprobar las oposiciones a notarías.
©arlos Flores
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domingo, 21 de diciembre de 2008
domingo, 30 de noviembre de 2008
Las flores de Carlos Flores
Greguerías extraídas de su Baúl de greguerías (publicado en 2006):
La nieve exagera al tomar la medida de nuestros pies.
Matrimonio entre viudos: dos alumnos dispuestos a repetir curso.
Las ranas del estanque inmediato al cementerio producían la impresión tremenda de que los muertos roncaban.
La aceituna sin hueso es la mejor demostración de que la Naturaleza es mejorable.
Las niñas de hace cien años jugaban con muñecas muertas.
El mar huele a eructo de percebe.
El hipocondríaco vocacional lamenta, alcanzada una edad avanzada, tener que descartar algunas enfermedades infantiles.
El hombre de hoy es tratado únicamente, como caballero, cuando se dispone a hacer sus necesidades.
Lo más sorprendente del barroco es que ignora la fuerza de la gravedad.
La mayoría de la gente no se decidirá a subir en globo hasta que la barquilla deje de parecerse al cesto de la ropa sucia.
©arlos Flores
La nieve exagera al tomar la medida de nuestros pies.
Matrimonio entre viudos: dos alumnos dispuestos a repetir curso.
Las ranas del estanque inmediato al cementerio producían la impresión tremenda de que los muertos roncaban.
La aceituna sin hueso es la mejor demostración de que la Naturaleza es mejorable.
Las niñas de hace cien años jugaban con muñecas muertas.
El mar huele a eructo de percebe.
El hipocondríaco vocacional lamenta, alcanzada una edad avanzada, tener que descartar algunas enfermedades infantiles.
El hombre de hoy es tratado únicamente, como caballero, cuando se dispone a hacer sus necesidades.
Lo más sorprendente del barroco es que ignora la fuerza de la gravedad.
La mayoría de la gente no se decidirá a subir en globo hasta que la barquilla deje de parecerse al cesto de la ropa sucia.
©arlos Flores
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# La senda de las greguerías,
Flores Carlos
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